Cómo hablar con tus hijos: Marco para conversaciones sanas

Cuando los padres inician una conversación o surge la oportunidad de hablar, he aquí algunos pasos útiles para mantener conversaciones sanas y significativas. Estos pasos no siempre se dan en este orden y puedes saltar a diferentes pasos durante diferentes partes de la conversación.

  1. Invite a su hijo a conversar con usted.
  2. Evalúe la disposición de su hijo: Si el malestar del niño es elevado, haz que la conversación sea breve y positiva para que se sienta cómodo y confíe en ti para futuras conversaciones.
  3. Comparte hechos y valores con tu hijo: por ejemplo: "He oído a tu amigo decir que las chicas no pueden quedarse embarazadas antes de los 16 años. Eso es falso. Una chica puede quedarse embarazada en cualquier momento en que empiece su ciclo menstrual. Esa es una de las muchas razones por las que no creo que las chicas deban tener relaciones sexuales cuando son jóvenes". ¿Qué te ha parecido lo que ha dicho tu amiga?".
  4. Invite a su hijo a compartir sus sentimientos, pensamientos y preocupaciones (véase el ejemplo anterior).
  5. ¿Qué quiere o necesita mi hijo de mí? Por ejemplo, más información, apoyo en lo que piensa o siente, estrategias que le ayuden a afrontar una situación o espacio para reflexionar.
  6. ¿Qué quiero de ellos? Lo más importante es que su hijo se sienta cómodo para volver a conversar y entender lo que se ha hablado. Por ejemplo: "Espero que esto no te haya resultado demasiado incómodo, puede resultar incómodo hablar de sexo. Creo que mejoraremos. ¿Puedo hablar contigo para asegurarme de que hoy nos hemos entendido?".
  7. Vuelve a hablar con tu hijo con frecuencia para comprobar que ha entendido y mantener la conversación.

Cuando su hijo inicie una conversación o surja la oportunidad de hablar, he aquí algunos pasos útiles para mantener conversaciones sanas y significativas. Estos pasos no siempre se dan en este orden y es posible que vayas saltando de un paso a otro durante diferentes partes de la conversación.

  1. Empiece por escuchar de verdad: Como padre, es importante saber más sobre lo que el niño quiere y necesita. Puede tratarse de información, apoyo, estrategias, valores o una combinación de todos ellos.
  2. Responda a las preguntas del niño: Es importante dar al niño la información que quiere saber. Busca la pregunta detrás de la pregunta.
  3. Evalúe si están dispuestos a más: Después de darles la información que desean, ¿se sienten cómodos y dispuestos a escuchar más sobre este tema y/o temas relacionados? Haz preguntas.
  4. Comparte hechos y tus valores: Los niños quieren saber lo que piensas sobre estos temas y cómo se relacionan con el mundo que les rodea.
  5. Invite a su hijo a compartir sus sentimientos, pensamientos y preocupaciones sobre este tema u otros que se planteen en la conversación. Esta es una oportunidad para abrir una ventana al mundo de su hijo... averiguar qué está pasando en la escuela o con los amigos y cómo se siente sobre su vida en ese momento.
  6. ¿Qué quiere o necesita mi hijo de mí? Puede ser más información, apoyo, estrategias para afrontar estos problemas o espacio. No pasa nada si no sabes las respuestas a todas sus preguntas. Después de validar las preguntas de su hijo, siempre puede decir: "No estoy seguro de esa respuesta. ¿Puedo buscar más información y te la devuelvo?" o "Averigüémoslo juntos".
  7. ¿Qué quiero de ellos? Lo más importante es que su hijo se sienta cómodo para volver a conversar y entender lo que se ha hablado.
  8. Vuelve a hablar con tu hijo con frecuencia para comprobar que ha entendido y mantener la conversación.
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